MEDITACIÓN

sáb

02

jun

2018

Solemnidad de Corpus Christi

Señor:

No me mueve el temor ni la demanda,

a la hora de rendirme en tu presencia,

sino la necesidad de tu mirada,

la que sentir secretamente dejas,

sin herir con tu esplendor los ojos fijos

ante el Sacramento de tu Cena santa.

 

Ya sé dónde encontrar mi refrigerio,

dónde permanecer acompañado,

dónde acumular fuerza y ternura.

Sé Quién siempre espera discreto,

sin exigir el encuentro amigo,

y Quién permanece atento.

 

Un trozo de pan es el Misterio

de entrega de amor sin condiciones,

de fidelidad sin tiempo, eterna,

de referencia solidaria, atenta:

la Eucaristía, banquete, altar, ofrenda,

amor sin límite, materno.

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lun

21

may

2018

María del Rocío

1.- EL ROCÍO ES BENDICIÓN

Que Dios te conceda el rocío del cielo, la fertilidad de la tierra, abundancia de trigo y de vino. (Gn 27, 28). “Bendita del Señor sea su tierra, con lo más exquisito del cielo, el rocío, y el agua subterránea, almacenada en lo hondo, con lo mejor de los productos del sol y lo más exquisito de los frutos de las lunas” (Dt 23, 13-14). María es mediadora de bendición.

2.- EL ROCÍO, IMAGEN DE LA EUCARISTÍA

“Por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, como escamas, parecido a la escarcha sobre la tierra. Al verlo, los hijos de Israel se dijeron: «¿Qué es esto?». Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Es el pan que el Señor os da de comer. Esto manda el Señor: “Que cada uno recoja lo que necesite para comer” (Ex 16, 13-15).  “Israel habita seguro, | tranquilo mora Jacob, en tierra de grano y de mosto, bajo un cielo que destila rocío.” (Dt 33, 28). María es Mujer eucarística.

3.- EL ROCÍO, DON DE LA PALABRA REVELADA 

“Escuchad, cielos, y hablaré; oye, tierra, los dichos de mi boca; descienda como lluvia mi doctrina, destile como rocío mi palabra, como llovizna sobre la hierba, como orvallo sobre el césped”. (Dt 32, 1-2). María es madre y cumplidora de la Palabra.

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sáb

19

may

2018

Oración al Espíritu Santo

Espíritu Santo, que me ungiste con tus dones el día de mi bautismo, no permitas que conviva con capacidades tan grandes, sin ser consciente de ellas y sin ejercitarlas; sería un desagradecido.

Despierta mis ojos y préstales la luz de tu Sabiduría, que mi mirada atraviese la realidad material y descubra en todo la presencia del Creador, y acierte a interpretar la historia desde el saber de Dios. 

Espíritu bueno, que lo has hecho todo bueno y para bien, y en todo has dejado semillas de bondad, de belleza y de verdad: que sepa trascender los acontecimientos y que los lea en clave providente, desde el don de la fe.

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sáb

07

abr

2018

Encuentro sobre la espiritualidad de la misericordia

Vigilia de oración, 7 de abril de 2018

Testimonio de Johannes Cornado, párroco y Misionero de la Misericordia, Austria

 

Soy el más pequeño de 6 hijos de una familia católica. El motor de la vida de fe de la familia fue mi padre; mi madre no estaba bautizada. El domingo íbamos siempre a la iglesia. Recuerdo alguno de los momentos solemnes, poco frecuentes, cuando mi padre ocasionalmente pronunciaba una oración conmigo. Él trabajaba en el servicio diplomático, motivo por el que nos trasladábamos a un nuevo país casa tres o cuatro años. Esto suponía una nueva escuela, un nuevo grupo de amigos, todo eso que no ha sido fácil para mí, que era muy tímido. 

A los 14 años, en Austria, me inicié en el consumo de hachís con los amigos. En aquella época evitaba ir a la iglesia los domingos. Me sentía grande, con los amigos consumía drogas. Mi vida consistía en amigos, fiestas, alcohol, drogas, diversiones, el pelo largo… creía ser feliz. A los 17 años había experimentado el consumo de muchos fármacos, LSD, cocaína, droga ligera, alcohol. Mi vida de estudiante era un desastre. A los 17 años, mis padres, con toda la familia, hicieron todo lo posible para trasladarme a la India, con el fin de apartarme de los amigos, pero mi vida no se calmaba. No era esclavo, ni hacía mal a nadie, tenía muchos amigos y amigas, pero no progresaba. Después de dos años, en la American School, pude alcanzar la madurez con mucho esfuerzo, y volví a Austria para estudiar ingeniero de sonido.

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