MEDITACIÓN

jue

14

feb

2019

Regalo jubilar

Por motivo de dirigir una jornada de retiro espiritual a las RR. del Amor de Dios, que permanecen en Alemania, ellas me han obsequiado, invitándome a visitar uno de los lugares que han marcado mi historia personal, y también la historia de Buenafuente.

En 1982, dirigí los Ejercicios Espirituales a las Hnas. del Amor de Dios en la ciudad de Olpe Biguese, en la Mutterhaus de las Franziskanerinnen von der Ewigen Anbetung. En aquella ocasión, uno de los días de intensa nevada, me introduje en el bosque. Mi sorpresa aconteció cuando descubrí una pequeña capilla en honor de la Virgen, que, a pesar de ser un día tan frío, sin embargo, alguien había visitado el lugar y llevado hasta allí flores frescas y había encendido lamparillas. Esta experiencia me movió, al volver a Buenafuente, a limpiar junto con otros voluntarios, las ruinas de la ermita dedicada a Nuestra Señora de los Santos, dejando colocado un icono de la Virgen de Taizé. 

En 1987, volví a Olpe, con la misma misión. Recordaba muy vivamente el impacto recibido en 1982, y me prometí no volver a España, sin visitar la capilla. La Providencia quiso que fuera el 25 de marzo el día de mi retorno, para venerar a Nuestra Señora. Nada más llegar a contemplar el mosaico, que representa la advocación de la Virgen del Perpetuo Socorro, sentí de manera imperativa un deseo de Ella, que me decía: “Restaura mi ermita”. Yo le respondía con excusas, por las dificultades y problemas, que me supondrían ese deseo. Pero, al final, ante la fuerte insistencia, le prometí llevar a cabo la restauración de la ermita. Obra que se realizó en el verano de 1987 con la ayuda de muchos amigos.

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jue

31

ene

2019

Oración sacerdotal

           SÚPLICA

No me dejas, Señor, bajar la guardia,

De levantar los brazos solidarios,

Oración por muchos y por todos,

Súplica intercesora permanente.

 

Se me acumulan intenciones angustiadas,

Por el dolor de enfermedades repentinas.

Vine a mi memoria la mirada

De quienes confían en tu misericordia.

 

Es privilegio saberse colocado

entre Ti y el pueblo que camina

menesteroso de palabra amable,

de horizonte confiado y de esperanza.

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jue

24

ene

2019

No hay peregrinación igual

Una peregrina, amiga de Buenafuente, que lleva hechas más de 25 peregrinaciones, suele afirmar que no hay peregrinación igual. Siempre sucede algo nuevo, se celebra en lugar diferente, se visita un último hallazgo arqueológico, acontecen circunstancias personales diversas…

Doy fe de que la afirmación de la veterana peregrina es verdad. En mis cincuentas veces que he visitado los lugares santos, no había tenido la experiencia de permanecer, a primera hora del día, en el jardín de Getsemaní, para orar sin tiempo. ¡Cómo resonaba entre los olivos la recitación del salmo!: “Alzo mi voz gritando, alzo mi voz a Dios para que me oiga. ¿Es que el Señor me rechaza para siempre?”

Y me venían a la memoria las intenciones acumuladas de tantos de vosotros que seguís confiando en la oración intercesora. Precisamente en el Huerto de los Olivos hemos escuchado la recomendación del Maestro de orar, para no caer en la tentación. 

La escena evangélica de los discípulos dormidos, inconscientes del drama de Jesús, nos dejaba un sabor agridulce. Un sacerdote me comentaba, siempre que rezo el pasaje de la traición y prendimiento de Jesús rezo un tanto avergonzado.

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mié

23

ene

2019

No hay sonrisa que envíes que no vuelva hacia ti

Estoy de peregrinación por Tierra Santa, como acompañante espiritual de un grupo de quince sacerdotes, de diversas partes, de España,  Angola, Portugal y Colombia. Alguno de ellos ha tenido dificultades en el paso de fronteras con Jordania, al no concederle el visado; así le sucedió al sacerdote de Angola, pero en el caso del sacerdote colombiano, al ser residente en España, aunque hubo que hacer varias diligencias, pudo pasar con todo el grupo a Jordania.

En la tarde que visitábamos el Monte Nebo, en la iglesia recién restaurada, en la que se pueden admirar mosaicos bizantinos de gran valor, uno de los peregrinos se cayó y sufrió magulladuras importantes, tantas, que al entrar en la noche comenzó a preocuparse, hasta el punto de tener que hacer las diligencias necesarias para que actuara el seguro de viaje.

 

En esos momentos de preocupación, hay que saber actuar, más si cabe ante las limitaciones del lenguaje y las barreras propias de estar en un lugar desconocido. En esos momentos, el sacerdote colombiano se ofreció, diligente, para resolver la inclemencia. Llamó al seguro, acompañó al accidentado al hospital, y fue un verdadero buen samaritano, lo que todo el grupo agradeció.

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