dom

16

sep

2018

XXIV Domingo del Tiempo Ordinario

Is 50, 5-9a; Sal 114; Sant 2, 14-18; Mc 27-35

Las lecturas de este domingo nos traen el recuerdo de las celebraciones que nos ha ofrecido el calendario litúrgico estos días pasados, como ha sido la Exaltación de la Cruz y Nuestra Señora de los Dolores. En muchas comunidades se celebran fiestas en honor de Cristo y de su Madre.

La enseñanza de la Palabra de Dios es un tanto paradójica: poder sentir el privilegio de acompañar al Señor cargados con el peso de nuestros sufrimientos. Pero no se nos llama a una espiritualidad masoquista, sino a sabernos acompañados en nuestras pruebas por Quien ha decidido de manera voluntaria y amorosa tomar nuestras dolencias y hacerse solidario con nuestros dolores.

Naturalmente, como le sucedió al discípulo Pedro, no deseamos la prueba ni el dolor, e intentamos huir de ellos; sin embargo, hay un secreto sorprendente cuando los asumimos de manera teologal: “Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará”.

 

San Ignacio de Loyola le decía al joven Francisco Javier: “¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?” El atractivo de los bienes de este mundo puede nublar la mente y esclavizar el corazón. Mas si ponemos los ojos en el Crucificado, todo se puede sufrir, nos dice Santa Teresa de Jesús.

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vie

14

sep

2018

Exaltación de la Santa Cruz

(49 aniversario de mi ordenación sacerdotal)

La fiesta en honor de la Santa Cruz, que se celebra el 14 de septiembre, conmemora el aniversario de la dedicación de la basílica de la resurrección de Jesucristo en Jerusalén, el 13 de septiembre. La Cruz se venera como trofeo del Resucitado.

Cabe mirar el signo cristiano por excelencia de muchas maneras: como contraseña identificativa, como señal indicadora de lo sagrado, o como emblema y condecoración. Lo más acertado es contemplar a Jesucristo triunfador de la muerte, signo de esperanza. La Cruz sin Cristo o Cristo sin Cruz limita la verdad plena del Misterio Pascual. El pueblo cristiano celebra la “Fiesta del Cristo”.

 

No es indiferente que la Exaltación de la Santa Cruz sea a los cuarenta días de la fiesta de la Transfiguración. La Luz del “Monte Alto” se proyecta sobre quien es “levantado en alto”. El Crucificado es el Resucitado. La luz transfiguradora nos libera de polarizarnos de manera dolorista en la Pasión del Señor, y nos permite descubrir el sentido del misterio de la entrega total de Jesús, el Hijo amado de Dios.

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dom

09

sep

2018

XXIII Domingo del Tiempo Ordinario

Is 35, 4-7; Sal 145; Sant 2, 1-5; Mc 7, 31-37

Actualmente, existen propuestas de diversos métodos que ofrecen técnicas y herramientas para progresar en el propio conocimiento, en el crecimiento de la atención y consciencia personales, con el objetivo de madurar afectivamente, ser más dueño de los propios impulsos, tener mayor capacidad productiva…

En muchos casos, las técnicas apelan a diversos ejercicios corporales y de silenciamiento con resultados bastante exitosos por la percepción inmediata de efectos en principio saludables, como es la pacificación interior, la armonización del ser, la capacidad de silencio, la conexión con el propio interior...

Si es cierto que la aplicación de algunos métodos puede ayudar al crecimiento de la consciencia, no es algo novedoso, y se debe prestar atención por si son movimientos un tanto introspectivos y narcisistas.

Las diversas técnicas se apoyan en el conocimiento corporal y en la aplicación de los cinco sentidos como mediación inmediata para percepciones interiores. Los evangelios presentan a Jesús como quien abre los ojos al ciego, da voz a los mudos, oídos a los sordos, movilidad a los paralíticos, alimento a los hambrientos y con ello no solo nos revela curaciones físicas, sino la restauración personal más completa.

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sáb

08

sep

2018

María, mujer interior

En la fiesta del nacimiento de la Virgen María, se acumulan muchas felicitaciones que dan cumplimiento a la profecía que ella misma pronunció: “Me felicitarán todas las generaciones”. A María de Nazaret la llamamos con mil nombres. San Juan Pablo II la llamó “Mujer eucarística”; el papa Benedicto XVI la contempló como la primera custodia que transportó el Cuerpo y la Sangre de Cristo; Francisco la ha llamado “Virgen de la prontitud”… Sin duda, se pueden añadir innumerables nombres con los que la invocan y la festejan los pueblos.

En los últimos tiempos, hay un afán en las escuelas católicas y en las comunidades cristianas por educar en la interioridad. Se publican métodos, experiencias y preocupaciones ante el reto de lo que se ha venido a llamar una cultura líquida, sin forma, sin consistencia.

 

Al orar el cántico del Magnificat, encuentro en María un modelo para quienes desean crecer en interioridad cristiana. La Virgen Nazarena, en su visita a Isabel, proclama, desde el fondo de su ser, desde lo más íntimo de su alma, las maravillas que ha hecho Dios en ella.

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dom

02

sep

2018

XXII Domingo del Tiempo Ordinario

Dt 4,1-2.6-8; Sal 14; Sant 1, 16b-18.21b-22.27; Mc 7, 1-814-15.21-23

Hemos comenzado el mes de septiembre. Para muchos es el retorno de las vacaciones, el momento de reiniciar las tareas acostumbradas con posible síndrome posvacacional.

Durante el tiempo libre, es posible que haya habido algún exceso en la comida y en la bebida y que ahora se desee hacer alguna dieta. Con cierta frecuencia nos llegan noticias de personas muy sensibles y espirituales que se imponen un régimen vegetariano, o se abstienen de ciertos productos alimenticios, sin que sea una prescripción médica, ni haya razón de salud física, pero con esa disciplina intentan lograr un estado de ánimo más sereno y una mente más clara. 

La tradición monástica de muchas religiones, también de la cristiana, recomienda la alimentación saludable, y ante todo, la sobriedad. Es práctica religiosa el ayuno y en algunos momentos la abstinencia de carne.

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dom

26

ago

2018

XXI Domingo del Tiempo Ordinario

Jos 24,1-2ª. 15-17.18n; Sal 33; Ef 5, 21-32; Jn 6, 60-69

La Palabra nos lleva al límite de la profesión de fe. Y no por amenazas, sino como opción libre y consciente de quien sabe que solo Dios es Dios, y se fía de Él a pesar de los halagos que ofrece la realidad mundana inmediata.

Tanto la primera lectura como el Evangelio nos dicen que es posible que nos apartemos del Señor, como lo hacen tantos contemporáneos. En el caso del pueblo de Israel, una vez que ya está en la tierra de la promesa y no depende del maná, sino que puede comer del fruto de su trabajo, tiene la posibilidad de marcharse con los dioses paganos. Y en el caso del Evangelio, ante la desbandada de discípulos, Jesús pregunta a los más íntimos si también desean marcharse. 

En ambos textos se presenta la respuesta creyente. El pueblo de Israel confiesa: “¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a dioses extranjeros!” Y los apóstoles responden al Maestro por boca de Pedro: “Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.”

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lun

20

ago

2018

San Bernardo, un hombre de fe

Contemplar la vida de un santo es acercarse a un testimonio de fe, de confianza en Dios, de obediencia a su voluntad. El santo es alguien que se fía de Dios y se ha entregado totalmente a un proyecto de amor. El secreto de quien llega a la santidad es su relación de intimidad con el Señor; tiene experiencia de amistad con Él, con más o menos gracias extraordinarias, por la que se convierte en testigo del amor divino.

San Bernardo, más allá de su peculiar identidad, es un creyente. Es conocido el origen de su vocación, cuando en una Nochebuena quedó dormido y sintió que la Virgen le entregaba a su Hijo, el Niño Jesús. Desde ese momento no deseó otra cosa que amar al Señor. El joven borgoñés dio fe a la visión, como lo hizo san José cuando el ángel le habló en sueños. Dice la Escritura: “El justo vivirá por su fe” (Hab 2,4) Y Jesús afirma: “Os aseguro que si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible” (Mt 17, 18-19). 

La Orden del Cister estaba extenuada. Hacía más de 15 años que no entraba ningún novicio al Monasterio cuando llegó el joven Bernardo con sus hermanos y 31 compañeros más a pedir al abad san Esteban la entrada en el Cister. Y lo que parecía destinado a morir se expandió por toda Europa. Se cuentan 167 abadías filiales de Claraval a la muerte del santo, en 1153. Nada es imposible para Dios, y quien tiene fe lo puede todo. Hoy a cada uno de nosotros nos corresponde dar fe a la Providencia divina, y creer que nos sucederá lo mejor para nuestro bien y en beneficio de la Iglesia.

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dom

19

ago

2018

XX Domingo del Tiempo Ordinario

Prov 9, 1-6; Sal 33; Ef 5, 15-20; Jn 6, 51-58

El mensaje revelado que ofrecen las lecturas de este domingo se concentra en los verbos comer y beber. Además, aparecen las palabras “pan” y “carne”, y ambas personalizadas por Jesucristo, quien se presenta como verdadero pan del cielo y como verdadera comida.

No se trata de comida o bebida material, pues “los ricos pasan hambre”; tampoco se trata de abusar de la bebida, como advierte san Pablo: No os emborrachéis con vino, que lleva al libertinaje, sino dejaos llenar del Espíritu”; es un lenguaje análogo para explicar la entrega total de Jesucristo, hecho Eucaristía, en favor de todos los hombres.

La necesidad de comer y de beber es existencial. La carencia de alimento y de bebida, si llega al límite, coloca en peligro de muerte. Jesús aplica en su discurso esta perspectiva vital como ejemplo para decir lo que significa comulgar con su persona, con su humanidad. De ello va a depender la vitalidad de la fe en Él.

No se trata de ser antropófagos, ni de caer en la gula desmedida. En un lenguaje figurado, se aplican los efectos biológicos del comer y del beber a la vida espiritual, que se alimenta de la Palabra de Dios y de los sacramentos.

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mié

15

ago

2018

Solemnidad de la Asunción de Nuestra Señora a los Cielos

ORACIÓN

Señora del cielo, hoy la Iglesia te contempla colmada de gloria y te invoca como a quien ha sido bendecida por Dios con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

¿Dónde está aquella joven nazarena, que se sobrecogió ante la presencia del ángel Gabriel? Hoy te contemplo Reina de los Ángeles.

Tú eres la misma que respondiste al enviado del cielo: “He aquí la esclava del Señor”, y te has convertido en la bendita entre todas las mujeres, la bienaventurada, la gloriosa, la exaltada a la derecha del Rey del universo, tu Hijo. 

Tú cantaste ante tu prima Isabel que Dios había mirado tu humildad, y hasta tu humillación. Tú fuiste la esposa del carpintero de Nazaret, la madre de Jesús, el Galileo, el Hijo de Dios, y en verdad eres la Madre de Dios, la Madre del Cristo total, la Madre de la Iglesia.

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dom

12

ago

2018

XIX Domingo del Tiempo Ordinario

1Re 19,4-8; Sal 33; Ef 4, 30-5,2; Jn 6, 41-51

Un domingo más, la Liturgia de la Palabra nos ofrece en el Evangelio el discurso de Jesús, llamado del Pan de Vida. En un contexto de profecía se alude al pasaje en el que se describe a Elías, echado en el suelo, desesperanzado, en medio del desierto, sin ganas de vivir ni de continuar predicando contra corriente.

En el pasaje del Antiguo Testamento, aparece la figura del ángel consolador, quien se dirige al profeta de manera enérgica repitiendo la expresión: “Levántate y come”. Gracias a la obediencia al ángel del Señor, Elías va a superar la crisis existencial.

Si aplicamos el relato del libro de los Reyes a nuestras posibles circunstancias, es fácil que nos sintamos reflejados en el agotamiento, el cansancio y el desánimo que padece el profeta, y que este tiempo de verano y de intenso calor acreciente la desgana. Incluso en los días de vacaciones puede aflorar la fatiga acumulada y el miedo al retorno.

Si Elías se incorporó y prosiguió el camino en pleno desierto gracias a la comida y a la bebida que le ofreció el ángel, ¡cuánta mayor fuerza recibiremos si participamos del banquete de la Eucaristía, donde el Señor se nos da como alimento que sacia y fortalece!

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dom

05

ago

2018

XVIII Domingo del Tiempo Ordinario

Ex 16,2-4.12-15; Sal 77; Ef 4, 17.20-24; Jn 6, 24-35

Las lecturas de hoy quedan afectadas desde el texto evangélico, en el que se nos sigue exponiendo de manera continuada el capítulo sexto del Cuarto Evangelio. Tanto la referencia al Éxodo, como el salmo contextualizan el relato del Evangelio.

Desde una lectura contextual se percibe el sentido profético que tuvo la provisión del maná en tiempos del Éxodo, cuando Dios provee a su pueblo del alimento que baja como rocío en el desierto. “Por la mañana os saciaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor, vuestro Dios”.

De manera explícita, Jesús va a personalizar el pan del Éxodo, y va a reivindicar que no fue Moisés quien proveyó a los israelitas de alimento diario, sino su Padre del cielo. “Hizo llover sobre ellos maná, les dio un trigo celeste”. 

Hoy, al hilo de las lecturas, cabe sentir la llamada de atención que hace Jesús, cuando denuncia, de alguna manera, a quienes le siguen por interés, y no por su persona: “Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna”.

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dom

29

jul

2018

XVII Domingo del Tiempo Ordinario

2Re 4, 42-44; Sal 144; Ef 4, 1-6; Jn 6, 1-15

Este año, los domingos se lee como Evangelio el texto de san Marcos, pero al ser el más corto, 16 capítulos, durante un mes se proclama el discurso del “Pan de Vida” del Evangelio de san Juan (Jn 6).

Desde hoy, se proclama el texto del Cuarto Evangelio, que puede ayudar, a quienes vivimos en el hemisferio norte, a trascender el tiempo de la siega y de la cosecha del cereal. 

El hombre del campo suele tener conciencia de que el fruto de la tierra no es solo por su esfuerzo, sino que depende mucho de la meteorología, de la lluvia temprana, de los hielos, de la sequía, del pedrisco, de ahí que, en tantas ocasiones, el labrador creyente sienta la necesidad de ofrecer las primicias, para agradecer a Dios su providencia. Así lo refiere la primera lectura: “Uno de Baal_Salisá vino a traer al profeta Eliseo el pan de las primicias, veinte panes de cebada y grano reciente en la alforja”.

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dom

22

jul

2018

XVI Domingo del Tiempo Ordinario

Jer 23, 1-6; Sal 22; Ef 2, 13-18; Mc 6, 30-34

Sin duda que las lecturas de hoy son una llamada para quienes tenemos el ministerio de pastorear a los fieles. Y cabe que nos surjan pensamientos un tanto críticos, por la distancia que se da entre lo que nos pide la Palabra y lo que somos.

El pueblo de Dios tiene derecho a exigir de sus pastores el testimonio ejemplar de ser reflejo del Buen Pastor. Sin embargo, solo Jesús es quien merece nuestra adhesión, y en quien poner nuestra confianza.

Los textos se pueden leer de forma moralista, y ser motivo de desafección a la Iglesia, por quienes en ella no somos coherentes. Pero esta lectura sería de horizonte muy corto, cuando quien nos invita a todos es Jesús: -«Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.»

La profecía adelanta la Providencia divina de proveernos de Aquel que será nuestro modelo, revelación suprema del amor de Dios: “Suscitaré a David un vástago legítimo: reinará como rey prudente, hará justicia y derecho en la tierra. En sus días se salvará Judá, Israel habitará seguro”. 

Dios no deja de cumplir su promesa, y aunque quienes estamos en medio de la comunidad como servidores del Evangelio no lleguemos a ser lo que debiéramos, Jesucristo no nos defrauda. “Por la sangre de Cristo, estáis cerca los que antes estabais lejos. Él es nuestra paz”.

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dom

15

jul

2018

XV Domingo del Tiempo Ordinario

Am 7,12-15; Sal 84; Ef 1, 3-14; Mc 6, 7-13

ENVIADOS A LA MISIÓN

Tanto la lectura del profeta Amós como el Evangelio que hoy se proclaman en la liturgia dominical, tienen la resonancia del envío misionero, en condiciones nada cómodas, o incluso adversas, como les sucede a los discípulos y al profeta.

El contexto religioso de los tiempos del profeta era hostil: Israel estaba regido por un rey idólatra.  Jesús envía a los suyos en condiciones precarias, para que aprendieran a subsistir en la mayor intemperie.

Es fácil encontrar en esta situación una correspondencia con los tiempos actuales, en los que se percibe un alejamiento de la práctica religiosa y una cultura neopagana, más acentuado todo ello en verano y en vacaciones si cabe.

Pero ¿cómo ir en circunstancias adversas a anunciar el Evangelio? Sin duda que a la manera de los primeros cristianos. Cada creyente puede convertirse en misionero con el testimonio de un modo de vida coherente con el Evangelio, y sin juzgar a nadie, ser un signo de esperanza, de alegría y de generosidad. 

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dom

08

jul

2018

XIV Domingo del Tiempo Ordinario

Ez 2, 2-5; Sal 122; 2Cor 12, 7b-10; Mc 6, 1-6

Conducido por el Espíritu Santo, Jesús se presenta en la sinagoga en medio de sus paisanos para testimoniar el Evangelio: “Fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga”.

Este movimiento sigue siendo emblemático, pues se nos ha confiado la verdad revelada para ser anunciadores del tiempo de gracia. El profeta anticipaba la actitud del Maestro de Nazaret cuando dice: “El espíritu entró en mí, me puso en pie”. 

Suelo decir que los carismas no se inventan, se obedecen. Y en la gracia bautismal todos hemos recibido el don misionero, que nos debe llevar a compartir la fe y a ser testigos de lo que sabemos que es bueno.

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dom

01

jul

2018

XIII Domingo del Tiempo Ordinario

Sab 1, 13-15; 2,22-23; Al 29; 2Cor 8, 7.9. 13-15; Mc 5, 21-43

Los pasajes bíblicos que hoy se proclaman en la Liturgia, posibilitan distintos comentarios. Pero hay veces que una sola frase suscita una llamada iluminadora.

En los textos de hoy, la frase de Jesús a la niña muerta es reveladora de una invitación a cada uno de nosotros: “Contigo hablo, niña, levántate”. 

El relato evangélico supera el signo concreto, referido a dos mujeres, una enferma, otra muerta. Las acciones de Jesús suceden una vez realizada la travesía del Lago: “Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla”. Cruzar el Mar de Galilea, en el contexto de otras travesías es referencia pascual. Cuando en otros momentos los discípulos han tenido que tomar la barca al atardecer y cruzar el Lago, han debido superar las tormentas, acrisolar su confianza y confesar su fe en el Maestro. y lo han reconocido Señor, Una vez que el viento y las olas se aplacan y pisan tierra firme, después de la tormenta, lo reconocen como Señor.

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dom

24

jun

2018

Natividad de San Juan Baustista

Is 49, 1-6; Sal 138; Act 13, 22-26; Lc 1, 57-66.80

“Dios nos ha hecho misericordia”

La natividad de san Juan Bautista nos ofrece la posibilidad de lo que dice el papa Francisco en su exhortación Gaudete et Exsultate, cuando indica que nuestra adoración debe ser memoriosa.

Isabel y Zacarías, cuando fueron preguntados por el nombre que deseaban imponer a su hijo, coincidieron en que se debería llamar Juan, a pesar de que en su familia no existía esa costumbre, pero ellos apelaron convencidos a que ese debía ser el nombre, porque habían experimentado la misericordia divina. 

Un matrimonio anciano y estéril canta el favor recibido de lo alto, al abrazar el fruto bendecido de su amor, en su pequeño Juan, concebido por especial intervención del cielo. Zacarías entonará: “Bendito sea el Señor Dios de Israel. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios nos visitará el sol que nace de lo alto”.

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dom

17

jun

2018

XI Domingo del Tiempo Ordinario

Ez 17, 22-24; Sal 91; 2 Cor 5, 6-10; Mc 4, 26-34

¿Qué rama y de qué cedro arrancará Dios el esqueje, para plantarlo sobre el monte alto? ¿Qué semilla se convertirá en el arbusto más alto, de tal manera que llegue a ser cobijo para las aves? 

Seguro que caben muchas interpretaciones de las imágenes que son como profecías y parábolas que nos presentan las lecturas. En ellas quiero ver una referencia a la Cruz. La expresión profética que señala la acción divina de cortar una rama de un cedro alto y de plantarla “en la cima de un monte elevado; la plantaré en la montaña más alta”, me trae a la memoria la expresión de Jesús: “Cuando yo sea levantado en alto”.

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dom

10

jun

2018

X Domingo del tiempo ordinario

Gn 3,9-15; Sal 129; 2Cor 4, 13-5,1; Mc 3, 20-35

Siempre me impresiona la primera pregunta de Dios al hombre: “¿Dónde estás?”. Seguro que Él sabía dónde estaba, pero toma la iniciativa de buscarlo, de ir hacia Adán, aunque este se esconda.

La pregunta del Creador a Adán revela que Dios no abandona a su suerte a los humanos, ni les deja perecer en su desobediencia y pecado. El Creador no nos ha hecho para desentenderse de nosotros, que somos sus criaturas; por el contrario, siempre nos dará la oportunidad de encontrarnos con Él, porque Él desea encontrarse con nosotros.

El papa Francisco valora positivamente en muchas de sus enseñanzas sobre la misericordia este sentimiento del pecador, como esta respuesta de Adán a Dios, de que estaba escondido, avergonzado de su desnudez.

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sáb

02

jun

2018

Solemnidad de Corpus Christi

Señor:

No me mueve el temor ni la demanda,

a la hora de rendirme en tu presencia,

sino la necesidad de tu mirada,

la que sentir secretamente dejas,

sin herir con tu esplendor los ojos fijos

ante el Sacramento de tu Cena santa.

 

Ya sé dónde encontrar mi refrigerio,

dónde permanecer acompañado,

dónde acumular fuerza y ternura.

Sé Quién siempre espera discreto,

sin exigir el encuentro amigo,

y Quién permanece atento.

 

Un trozo de pan es el Misterio

de entrega de amor sin condiciones,

de fidelidad sin tiempo, eterna,

de referencia solidaria, atenta:

la Eucaristía, banquete, altar, ofrenda,

amor sin límite, materno.

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jue

31

may

2018

El Sacramento

San Máximo demuestra que el hombre encuentra su unidad, su integración, la totalidad en sí mismo, pero superándose a sí mismo, saliendo de sí mismo. De este modo, en Cristo, al salir de sí mismo, el hombre se encuentra a sí mismo en Dios, en el Hijo de Dios." (Benedicto XVI, Sobre Máximo el Confesor)

Si Tú, Señor, te has hecho hombre, y por este misterio de tu Encarnación, lo humano se diviniza, ¿podríamos pensar que al hacerte presente en el pan y en el vino, toda la creación se convierte en sacramento? 

Si por tu Encarnación el hombre recupera la semejanza divina que el Creador quiso imprimirle, de tal manera que cuanto hagamos al prójimo a ti te lo hacemos, ¿puedo interpretar que por haberte entregado en el pan y en el vino, la creación recupera también la bondad primera, ante la que se admiró el Hacedor de todo?

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dom

27

may

2018

Santísima Trinidad

EL DIOS CRISTIANO

Nuestra fe no consiste, decía Francisco, en saberse el Credo y pronunciar que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Nuestra fe es una experiencia de relación personal. Creemos en Dios, en Aquel que lo hizo todo por su Palabra, derramando su Espíritu y haciendo buenas y bellas todas las cosas. En la plenitud del tiempo, se mostró en su Hijo, nacido de mujer, de María Virgen.

Ha sido Jesucristo quien nos ha revelado el amor entrañable del Padre, y quien nos permite comprender hasta qué extremo hemos sido creados a imagen del Primogénito de Dios.

 

Jesús nos ha manifestado que nos ama con el amor con que Él es amado, con amor divino, y por esta relación gratuita y generosa, cada uno llegamos a convertirnos en hijos de Dios por adopción.

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lun

21

may

2018

María del Rocío

1.- EL ROCÍO ES BENDICIÓN

Que Dios te conceda el rocío del cielo, la fertilidad de la tierra, abundancia de trigo y de vino. (Gn 27, 28). “Bendita del Señor sea su tierra, con lo más exquisito del cielo, el rocío, y el agua subterránea, almacenada en lo hondo, con lo mejor de los productos del sol y lo más exquisito de los frutos de las lunas” (Dt 23, 13-14). María es mediadora de bendición.

2.- EL ROCÍO, IMAGEN DE LA EUCARISTÍA

“Por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, como escamas, parecido a la escarcha sobre la tierra. Al verlo, los hijos de Israel se dijeron: «¿Qué es esto?». Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Es el pan que el Señor os da de comer. Esto manda el Señor: “Que cada uno recoja lo que necesite para comer” (Ex 16, 13-15).  “Israel habita seguro, | tranquilo mora Jacob, en tierra de grano y de mosto, bajo un cielo que destila rocío.” (Dt 33, 28). María es Mujer eucarística.

3.- EL ROCÍO, DON DE LA PALABRA REVELADA 

“Escuchad, cielos, y hablaré; oye, tierra, los dichos de mi boca; descienda como lluvia mi doctrina, destile como rocío mi palabra, como llovizna sobre la hierba, como orvallo sobre el césped”. (Dt 32, 1-2). María es madre y cumplidora de la Palabra.

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sáb

19

may

2018

Don de Temor de Dios

LO QUE NO ES

Puede interpretarse que el temor de Dios es miedo a Dios, pero ese sentimiento no responde a la revelación divina. “En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. Se acercaron y lo despertaron gritándole: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!» Él les dice: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» (Mt 8, 24-26)

LO QUE ES 

Sobre todo: temor filial, que es el amor de Dios: el alma se preocupa de no disgustar a Dios, amado como Padre, de no ofenderlo en nada, de "permanecer" y de crecer en la caridad” (cfr Jn 15, 4-7).  “¡Qué deseables son tus moradas, | Señor del universo! Mi alma se consume y anhela | los atrios del Señor, | mi corazón y mi carne | retozan por el Dios vivo. Hasta el gorrión ha encontrado una casa; | la golondrina, un nido | donde colocar sus polluelos: | tus altares, Señor del universo, | Rey mío y Dios mío” (Sal 83, 2-4).

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sáb

19

may

2018

Pentecostés 2018

Con motivo de mi presencia en Roma para el encuentro mundial de los Misioneros de la Misericordia con el Papa, tuve ocasión de asistir a la audiencia general del miércoles 11 de abril en la que Francisco se refirió abundantemente al Espíritu Santo en su catequesis sobre el bautismo.

En su enseñanza, dijo el Papa: “En virtud del Espíritu Santo, el bautismo nos sumerge en la muerte y resurrección del Señor, ahogando en la fuente bautismal al hombre viejo, dominado por el pecado que separa de Dios y haciendo nacer al hombre nuevo, recreado en Jesús. No es, de hecho, un agua cualquiera la del bautismo, sino el agua en la que se ha invocado el Espíritu que «da la vida» (Credo). 

Y añadió: “Algunos piensan: Pero ¿por qué bautizar a un niño que no entiende? Esperemos a que crezca, que entienda y sea él mismo quien pida el bautismo. Pero esto significa no tener confianza en el Espíritu Santo, porque cuando nosotros bautizamos a un niño, en ese niño entra el Espíritu Santo y el Espíritu Santo hace crecer en ese niño, desde niño, virtudes cristianas que después florecen.”

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vie

18

may

2018

Don de Piedad

LO QUE NO ES

Se puede confundir piedad con pietismo; piedad por sensiblería, cuando la verdadera piedad se manifiesta en obras de amor. «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos (Lc 23, 28).

LO QUE ES

Es regalo del Espíritu Santo, y a la vez que nos deja gustar el favor compasivo del Señor, nos mueve al trato obsequioso con Él y con nuestros semejantes.

SANTA TERESA DE JESÚS

 “Pues quiero concluir con esto: que siempre que se piense de Cristo, nos acordemos del amor con que nos hizo tantas mercedes y cuán grande nos le mostró Dios en darnos tal prenda del que nos tiene; que amor saca amor” (Vida 22, 14). 

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jue

17

may

2018

Don de Ciencia

LO QUE NO ES

No consiste en el saber científico, sino en el reconocimiento del Hacedor de todo. Son necios por naturaleza todos los hombres que han ignorado a Dios y no han sido capaces de conocer al que es a partir de los bienes visibles, ni de reconocer al artífice fijándose en sus obras, sino que tuvieron por dioses al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa| y a los luceros del cielo, regidores del mundo” (Sab 13, 1-5).

LO QUE ES

El don de Ciencia consiste en tener presente y ver al Señor en todas sus criaturas e invitarlas, en un ejercicio sacerdotal, a que den gracias a su Criador.

SANTA TERESA DE JESÚS

“Aprovechábame a mí también ver campo o agua, flores. En estas cosas hallaba yo memoria del Criador” (Vida 9, 5).

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mié

16

may

2018

Don de Fortaleza

LO QUE NO ES

Cabe que pongamos nuestra esperanza en nuestras fuerzas, con riesgo de caer en un nuevo pelagianismo, que denuncia el Papa: “Ya no era la inteligencia lo que ocupaba el lugar del misterio y de la gracia, sino la voluntad. Se olvidaba que «todo depende no del querer o del correr, sino de la misericordia de Dios» (Rm 9,16) y que «él nos amó primero» (1 Jn 4,19)” (Gaudete et Exsultate 48).

LO QUE ES

El don de Fortaleza sostiene la virtud de la Fortaleza. En la situación actual, en la que vivimos acosados por dificultades internas y externas, se hace imperiosa la súplica a quien está dispuesto a acompañarnos con los dones necesarios para serle fieles. “Cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2Co 12, 10)

SANTA TERESA DE JESÚS

“No haya ningún cobarde, aventuremos la vida, pues no hay quien mejor la guarde que el que la da por perdida” (Poesías 29).

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mar

15

may

2018

Don de Consejo

LO QUE NO ES

La carne y la sangre dan lo que dan, pero en la búsqueda de Dios, solo la fe y la escucha interior en la oración abren a la voz del Maestro que nos habita. “Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles, al punto, sin pedir consejo ni a la carne ni a la sangre” (Gál 1m 15-16).

LO QUE ES

El don de Consejo es el don de cumplir la voluntad divina: “Ilumina la conciencia en las opciones que la vida diaria le impone, sugiriéndole lo que es lícito, lo que corresponde, lo que conviene más al alma” (San Buenaventura).

SANTA TERESA DE JESÚS

En todo me sujeto a lo que tiene dicho la madre santa Iglesia Romana, y con determinación que antes que venga a vuestras manos, hermanas e hijas mías, lo verán letrados y personas espirituales” (Fundaciones, Prólogo 6).

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lun

14

may

2018

Don de Entendimiento

LO QUE NO ES

Los dones del Espíritu Santo son gracia, y nosotros podemos colaborar con Él ensanchando nuestra capacidad, pero nunca son fruto de nuestra pretensión dominadora.Destruiré la sabiduría de los sabios, e inutilizaré la inteligencia de los inteligentes. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el docto? ¿Dónde el sofista de este mundo? ¿Acaso no confundió Dios la sabiduría del mundo?” (1Co 1, 19-20)

LO QUE ES

El Entendimiento es el don de comprender y guardar la Palabra. “Es una gracia del Espíritu Santo para comprender la Palabra de Dios y profundizar las verdades reveladas”.

SANTA TERESA DE JESÚS 

“Tenía este modo de oración: que, como no podía discurrir con el entendimiento, procuraba representar a Cristo dentro de mí, y hallábame mejor -a mi parecer- de las partes adonde le veía más solo. Parecíame a mí que, estando solo y afligido, como persona necesitada me había de admitir a mí. De estas simplicidades tenía muchas” (Vida 9, 4).

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