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Camino de luz. Las llagas

TEXTO BÍBLICO

«Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo» (Jn 20, 25).

CONSIDERACIÓN

Difícilmente se interpretan de manera positiva las huellas del dolor y del sufrimiento, las heridas de la vida. Y, sin embargo, cuando pasa el tiempo, cabe reconocer que donde está tu herida está tu don, porque a uno lo hieren por donde es más sensible.

ORACIÓN

Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor y te responderá; pedirás ayuda y te dirá: «Aquí estoy»” (Isa 48, 8-9).

PROPUESTA

 

¿Reconoces la herida y el don en ti?