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Martes Santo

EVANGELIO

“«En verdad, en verdad os digo: uno de vosotros me va a entregar». Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía. Uno de ellos, el que Jesús amaba, estaba reclinado a la mesa en el seno de Jesús. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía. Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: «Señor, ¿quién es?». Le contestó Jesús: «Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado». Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás” (Jn 13, 21-26).

SANTOS PADRES

Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos. Atended, queridos hermanos: Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos. Ellos vieron al mismo Señor presente en la carne y oyeron las palabras que salían de su boca, y nos lo han anunciado. Nosotros, por tanto, hemos oído, pero no hemos visto. ¿Somos por eso menos dichosos que ellos, que vieron y oyeron? Pero entonces, ¿por qué añade: A fin de que viváis en comunión con nosotros? Ellos vieron, nosotros no, y sin embargo vivimos en comunión con ellos, porque tenemos una fe común”.

CONSIDERACIONES

Es momento propicio para personalizar la vida de los discípulos de Jesús. En el Evangelio destacan las figuras del discípulo amado y la del discípulo traidor.

Duele la posibilidad de verse en quien traiciona a su Maestro, pero Jesús ofrece siempre su perdón.

Preparémonos para participar en la Cena del Señor. Quizá tengamos que hacerlo en casa por causa de la pandemia.

PROPUESTA

Dispón tu casa con algún signo que te invite a celebrar familiarmente el Triduo Pascual.