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Lunes Santo

EVANGELIO

Fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume” (Jn 12, 1-3).

SANTOS PADRES

Creedme que Marta y María han de andar juntas para hospedar al Señor y tenerle siempre consigo, y no le hacer mal hospedaje no le dando de comer. ¿Cómo se lo diera María, sentada siempre a sus pies, si su hermana no le ayudara? Su manjar es que de todas las maneras que pudiéremos lleguemos almas para que se salven y siempre le alaben. Decirme heis dos cosas: la una, que dijo que María había escogido la mejor parte. Y es que ya había hecho el oficio de Marta, regalando al Señor en lavarle los pies y limpiarlos con sus cabellos” (Santa Teresa). 

CONSIDERACIONES

Es tiempo de amar, de contemplar, de arrodillarse y ser perfume de suave olor a los pies de Jesús, días santos para dedicarlos a la oración, que es el mejor incienso.

No es indiferente que Jesús permanezca en Betania los días anteriores a su Pasión; con ello nos demuestra su necesidad de amigos en las horas más recias de su vida, como humano que es.

El papa Francisco ha instituido la celebración universal de los amigos de Jesús, los santos Marta, María y Lázaro.

PROPUESTA

Súmate al grupo de los amigos de Jesús para hacerle estos días compañía generosa.