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Queremos ver a Jesús

Via Crucis IV, Kloster Knechtsteden, Dormagen
Via Crucis IV, Kloster Knechtsteden, Dormagen

EVANGELIO

“Entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; estos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: «Señor, queremos ver a Jesús». Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les contestó: «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna»” (Jn 12, 20-25).

SANTOS PADRES

“Nosotros, que nos preparamos para la gran solemnidad, ¿qué camino hemos de seguir? ¿A quién hemos de tomar por guía? No a otro, amados hermanos, y en esto estaremos de acuerdo vosotros y yo, no a otro, fuera de nuestro Señor Jesucristo, el cual dice: Yo soy el camino. Poneos en los caminos y mirad, preguntad: "¿Es éste el buen camino?"; caminad por él, y hallaréis reposo para vuestras almas.” (San Atanasio) 

CONSIDERACIONES

Estamos ya en el llamado Domingo de Pasión, nuestros pies se encaminan hacia la celebración pascual. Estamos en la última semana, antes de llegar a Jerusalén. El Evangelio nos invita a poner nuestros ojos en Jesús.

Jesús es el camino y la meta. El seguimiento al que nos invita no es engañoso: “El que se ama a sí mismo, se pierde”.

Resuena la enseñanza teresiana: “Con tan buen capitán que se puso en lo primero en el padecer, todo se puede sufrir: es ayuda y da esfuerzo; nunca falta; es amigo verdadero” (V 22, 6).

PROPUESTA  

Poned los ojos en el Crucificado y haráseos todo poco” (Santa Teresa, M VII, 4, 8).