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La voluntad de Dios

Via Crucis I, Kloster Knechtsteden, Dormagen
Via Crucis I, Kloster Knechtsteden, Dormagen

EVANGELIO

El Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre. Lo que hace este, eso mismo hace también el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que él hace, y le mostrará obras mayores que esta, para vuestro asombro. Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió” (Jn 5, 19-20.30).

SANTOS PADRES

El auténtico conocimiento consiste en discernir sin error el bien del mal; cuando esto se logra, entonces el camino de la justicia, que conduce al alma hacia Dios, sol de justicia, introduce a aquella misma alma en la luz infinita del conocimiento, de modo que, en adelante, va ya segura en pos de la caridad. Y ésta es mi oración: Que vuestro amor vaya creciendo cada vez más en el verdadero conocimiento y en delicadeza espiritual. Así sabréis distinguir y escoger lo más perfecto” (Diadoco de Fótice) 

CONSIDERACIONES

En el camino espiritual es muy importante descubrir si uno busca lo que le agrada o sigue la voluntad de Dios. Jesús no hacía nada por su cuenta, sino lo que veía hacer a su Padre.

El auténtico conocimiento de Dios mueve a amarlo y a no desear nada que no sea su voluntad.

Santa Teresa llega a pedir al Señor: “No me castiguéis en darme lo que yo quiero o deseo, si vuestro amor no lo deseare” (Exclamaciones XVII, 3).

PROPUESTA

¿Qué sientes cuando rezas: “Hágase tu voluntad”? ¿Te fías de Dios?