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II Jueves de Cuaresma

Via Crucis II, Desierto de las Palmas
Via Crucis II, Desierto de las Palmas

EVANGELIO

“Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”. Pero Abrahán le dijo: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado.” (Lc 16, 24-25)

SANTOS PADRES

Muchos son los caminos del Señor, aunque Él en persona es el camino. Y, refiriéndose a sí mismo dice: Nadie va al Padre sino por mí. Por lo tanto, hay que buscar y examinar muchos caminos e insistir en muchos de ellos para hallar, por medio de las enseñanzas de muchos, el único camino seguro, el único que nos lleva a la vida eterna. Hallamos, en efecto, varios caminos en la ley, en los profetas, en los evangelios, en los apóstoles, en las distintas obras mandadas; dichosos los que, movidos por el temor de Dios, caminan por ellos.” (San Hilario) 

CONSIDERACIONES

Nada se pierde, todo sufrimiento, aunque ni siquiera sea conocido, es redentor, porque Jesús sacramentaliza nuestros dolores.

Jesús nos enseña el camino espiritual; es camino de Cruz, pero a su vez la Cruz es la llave para gozar de la bienaventuranza, como el pobre Lázaro.

No podemos ser morbosos, pero sí podemos trascender todo aquello que experimentamos adverso. Y siempre es un reto para el creyente la confianza en Dios.

PROPUESTA

¿Trasciendes las contrariedades? ¿Te atreves a confiar en Dios en los momentos de la prueba?