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Primer Sábado de Adviento

TEXTO EVANGÉLICO

Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor». Entonces dice a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies»” (Mt 9, 36-38).

CONCURRENCIAS

Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino» (Mt 15, 32).

 

Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba. Al verla el Señor, se compadeció de ella y le dijo: «No llores». Y acercándose al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo: «¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!» El muerto se incorporó y empezó a hablar, y se lo entregó a su madre (Lc 7, 12-15).

RESONANCIAS

"Quiero misericordia y no sacrificio". Y un corazón sin compasión es un corazón idólatra, es un corazón autosuficiente, que va adelante sostenido por su propio egoísmo, que se vuelve fuerte sólo con ideologías. Pensemos en los cuatro grupos ideológicos de la época de Jesús: los fariseos, los saduceos, los esenios y los zelotes. Cuatro grupos que habían endurecido el corazón para llevar adelante un proyecto que no era el de Dios; no había lugar para el proyecto de Dios, no había lugar para la compasión (Francisco, homilía, 18-02-2020).

“«Os daré pastores según mi corazón» (Jer 3, 15). Con estas palabras del profeta Jeremías, Dios promete a su pueblo no dejarlo nunca privado de pastores que lo congreguen y lo guíen: «Pondré al frente de ellas (o sea, de mis ovejas) Pastores que las apacienten, y nunca más estarán medrosas ni asustadas»” (Jer 23, 4) (Juan Pablo II, PDV 1).

CONTEMPLACIÓN 

 

El tiempo de Adviento nos trae la noticia de la compasión de Dios por su pueblo, por toda la humanidad, y ante la escasez de obreros de la mies y de pastores de la grey del Señor, Él se compromete a ser Pastor y guía para que a nadie le falte el auxilio necesario. Pero a su vez nos invita a ser nosotros mediación de su compasión.