· 

Primer Lunes de Adviento

 

TEXTO EVANGÉLICO

«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron (Mt 4, 19-20).

“Vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.  Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron” (Mt 4, 21-22).

CONCURRENCIAS

“Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles” (Mc 1, 31). “Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos” (Mc 2, 12).

María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá” (Lc 1, 39).

RESONANCIAS 

Alguno de ustedes me puede decir: “Sí, padre, pero a veces yo soy débil y caigo”. ¡No importa! Hay una canción alpina que dice: “En el arte de ascender, lo que importa no es no caer, sino no permanecer caído”.

Te aconsejo estas dos cosas: Nunca permanezcas caído, levántate enseguida, que otro te ayude a levantar, primera cosa. Segunda cosa, no pases la vida sentado en el diván, haz la vida, fabrica la vida, haz, anda adelante. Sube siempre adelante en el camino. Comprométete. Y vas a tener una felicidad impresionante, te lo aseguro yo” (Francisco, video mensaje a los jóvenes de Tailandia, 19 de noviembre, 2019).

Es el amor del Señor, un amor de todos los días, discreto y respetuoso, amor de libertad y para la libertad, amor que cura y que levanta. Es el amor del Señor que sabe más de levantadas que de caídas, de reconciliación que de prohibición, de dar nueva oportunidad que de condenar, de futuro que de pasado” (Francisco, JMJ Panamá, ceremonia de acogida, 24 de enero de 2019).

“¡Levántate, amada mía, y ven, hermosa mía! Paloma mía, que anidas en las grietas de las rocas, en lugares escarpados, muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz; porque tu voz es suave y es hermoso tu semblante” (Cant 2, 13-14).

CONTEMPLACIÓN 

Levantarse es la acción más significativa del Evangelio, supone novedad de vida, romper con la inercia, con la apatía, con la desgana, con el qué más da. El Adviento nos da la oportunidad de comenzar de nuevo.