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Carta desde Buenafuente, septiembre 2020

Queridos Amigos de Buenafuente:

Otros años, al término de las vacaciones de verano, nos dirigíamos a vosotros con el deseo de que regresarais con bien a vuestras casas. Este año lo hacemos con el deseo de que os veáis libres del virus, que tanto dolor e inestabilidad social está produciendo.

En años anteriores os escribíamos para anunciaros “el día de Amigos de Buenafuente” que, según el calendario de actividades de este año, habíamos fijado para el 19 y 20 de septiembre, fecha en la que se clausura el tiempo de gracia jubilar concedido por la Penitenciaría Apostólica, con motivo del 775 aniversario de la fundación del Císter en Buenafuente. 

Ante el crecimiento de los contagios, las normas sociales de prevención, el sentir de las monjas y del patronato de la Fundación Buenafuente del Sistal, hemos decidido, no sin dolor, suprimir el encuentro.

Con ocasión del “Día de la Amistad”, cada año sumábamos a la ofrenda que inició Narciso Yepes en 1975, las nuestras, que entregábamos a la Madre Abadesa para el sostenimiento del Monasterio. Este año, por seguridad, las monjas no han recibido huéspedes desde el mes de marzo, por lo que es de suponer la merma de ingresos en el Monasterio, provenientes de las estancias de los huéspedes. Si, a pesar de que no es posible el encuentro del “Día de la Amistad”, deseáis sumar vuestra ofrenda, la podéis hacer a la cuenta de la Fundación, ES25 2085 74 52 4101 0133 57 01, con la nota explícita: “Ofrenda al monasterio, Amigos de Buenafuente”, y como siempre, la entregaremos íntegramente a las monjas.

En el calendario anual, anunciábamos también los encuentros de oración en Madrid, los primeros martes de mes. Por el mismo motivo de la pandemia, de momento, y mientras no se restrinja la expansión de los contagios, suspendemos los encuentros mensuales en Madrid.

Damos gracias a Dios porque durante todo el verano se ha desarrollado la actividad programada de Ejercicios Espirituales, sin ninguna incidencia, aunque la asistencia ha sido menor, pero esto ha propiciado mantener escrupulosamente la distancia social en la casa de acogida y en la iglesia. 

La Providencia nos ha dejado gustar la bendición que ha supuesto la concelebración eucarística el día de san Bernardo, presidida por el cardenal Aquilino Bocos, nuestro obispo, D. Atilano, y el obispo de Vitoria, director de los ejercicios espirituales para sacerdotes, D. Juan Carlos Elizalde, juntamente con cuarenta sacerdotes. Para siempre será un encuentro histórico.

 

Gracias por tantos detalles de amistad como tenéis con nosotros de manera discreta, según nos gusta hacer las cosas en el Sistal. Rezad por Buenafuente, para que siga siendo un lugar de oración y de acogida; aquí rezamos por todos.