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Carta de Buenafuente, junio 2020

Querido Amigo de Buenafuente:

El día 21 de mayo, presididos por nuestro Obispo, Mons. Atilano Rodríguez, celebramos el inicio del tiempo jubilar, al cumplirse el 775 aniversario de la llegada de las monjas del Císter a Buenafuente, desde el Monasterio de Casbas (Huesca).

Por este motivo, a petición de la M. Abadesa del Monasterio, nuestro Obispo solicitó de la Penitenciaría Apostólica la gracia de poder lucrar indulgencia plenaria quienes se acercaran al Monasterio, tanto para ellos como en sufragio de los fieles difuntos, siguiendo las condiciones establecidas en el mismo Decreto.

Acabamos de recibir de la Santa Sede la notificación de que se concede la gracia jubilar desde el 20 de mayo al 20 de septiembre de este año, fecha que esperamos celebrar como Día de la Amistad de Buenafuente (19–20 de septiembre).

Por razón de la pandemia, hemos tenido cerrada la Casa de Acogida y hemos suprimido todas las celebraciones programadas desde el 14 de marzo. En previsión de la mejora de las circunstancias sanitarias, nos disponemos a reabrir únicamente la Casa de Acogida y a reanudar el programa de actividades a partir del 1 de julio, manteniendo un aforo más reducido de huéspedes, y observando las prescripciones sociales aprobadas por las autoridades competentes.

Desde el comienzo de la pandemia ofrecemos diariamente oraciones ante la imagen del Cristo de la Salud y de la Madre de Dios, pidiendo su protección para todos; encomendamos especialmente a los enfermos y a quienes los cuidan, y pedimos que el Señor acoja a tantos que han fallecido.

Quienes estéis interesados en participar en las distintas actividades programadas, podéis informaros en la Oficina de Información, 949 83 50 58, o escribir a: información@buenafuente.org Para solicitar alojamiento, debéis poneros en contacto con la Casa de Acogida, bien por teléfono: 609 42 35 21 / 949 83 50 44; o en la dirección de correo: acogida@buenafuente.org.

Confiamos que este tiempo de gracia sea un momento de bendición para la Comunidad de Monjas, como para todos los que se acerquen al Sistal.

Gracias por todos los mensajes de apoyo y las ayudas que nos habéis enviado. Dentro del confinamiento, somos conscientes de haber vivido en condiciones muy favorables, al poder celebrar la liturgia en comunidad.

Con nuestro deseo de que estés bien de salud y de saludarnos personalmente, nos encomendamos.