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775 Aniversario de la fundación del Císter

Dios es providente. Este año imaginábamos celebrar los 775 años de la fundación del Císter en Buenafuente (1245-2020), fecha que consta en el pergamino que se conserva en los archivos del Monasterio de la Madre de Dios. Nuestro obispo, D. Atilano, había pedido a Roma la gracia del Año Jubilar y nos iba a presidir el cardenal Aquilino Bocos, quien en 1971 fue uno de los primeros en hacerse eco del movimiento renovador del Sistal en la revista Vida Religiosa. Y la pandemia ha trastocado todo el proyecto, pero no por eso queda bloqueada en el corazón nuestra acción de gracias a Dios.

Habíamos imaginado que la imagen de la Virgen de los Santos subiera a la iglesia del Monasterio y después bajaríamos con ella en procesión a su ermita, unidos al pueblo de Huertahernando, cuyos vecinos veneran muy especialmente esta advocación. No sabemos si cambiará la situación del Covid 19 y podremos tener acogida durante este verano. Seguiremos en todo las disposiciones que se dicten civilmente.

Y digo que Dios es providente, porque la Comunidad de monjas ha decidido permanecer, por razón de sus fuerzas, sin abrir la Casa de Oración, por lo que de haber hospedaje, sería únicamente en el exterior del Monasterio.

Como es fácil de comprender, al permanecer todo cerrado y tener que mantener toda la infraestructura, como les sucede a tantas personas y familias, se hace difícil cubrir los gastos; por ello, la Fundación Buenafuente hace posible que todos cuantos Amigos quieran ayudar, envíen su donativo a su cuenta, para mantenimiento del Sistal.

No obstante, toda la intemperie que sufrimos, como toda la sociedad, cada día celebramos todos los que vivimos en Buenafuente la Liturgia de las Horas, la Eucaristía, tiempos de adoración, e invocamos de manera especial al Señor ante la imagen del Cristo de la Salud. Y todos los días nos dirigimos a la Virgen María con la oración del papa Francisco, para que intercedan por tantos que nos pedís oraciones, y por todos los que sufren mayor necesidad.

Por motivo del estado de alarma, hemos suprimido los encuentros de los primeros martes en Madrid, la celebración de la romería a la ermita de la Virgen y de la vigilia y pascua de Pentecostés. Albergamos la esperanza de que nos podamos saludar en la fiesta de los Amigos de Buenafuente, aunque la ofrenda musical que estaba prevista quizá no pueda realizarse, si permanecen cerradas las fronteras. Al vivir en Estados Unidos LEO ERICE, amigo que nos deleitaría con un concierto de piano, será difícil que pueda salir de allí y venir a España.

Vivamos el cada día y no perdamos la ocasión de apostar por Dios, confiando siempre en su providente designio de amor. Por nuestra parte, os encomendamos al Señor, y pedimos que el Espíritu Santo os colme de sus dones. 

Un abrazo de parte de toda Buenafuente.