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III Jueves de Adviento

PROFECÍAS

“El ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo: «Eres estéril y no has engendrado. Pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora, guárdate de beber vino o licor, y no comas nada impuro, pues concebirás y darás a luz un hijo. La navaja no pasará por su cabeza, porque el niño será un nazir de Dios desde el seno materno. Él comenzará a salvar a Israel de la mano de los filisteos» (Jue 13, 3-5).

Entre los diversos géneros literarios con los que se escriben los libros de la Biblia, es clásico el género de anunciación. En el anuncio de la concepción de Sansón se puede constatar la concurrencia con el anuncio del arcángel Gabriel a María. De manera profética, la fecundidad de Manoj y su mujer anticipa la acción divina en la Virgen Nazarena. 

Para comprender el significado de Nazareno, que se le aplica a Jesús, el texto del libro de los Jueces nos permite interpretar que Jesús será también una persona consagrada, Nazir de Dios, y desde este posible sentido, Nazaret se puede contemplar como lugar escogido por Dios, lugar sagrado.

Si es verdad que Nazaret no se menciona en todo el Antiguo Testamento, el anuncio del ángel de que el hijo de Manoj será nazir, nos posibilita comprender que la ciudad escogida por Dios para encarnarse signifique lugar consagrado.

A lo largo de la Historia Sagrada, en momentos muy significativos, aparecen los ángeles como anunciadores. Así, en las vidas de Abraham, de Jacob, de Elías, de Daniel, el texto sagrado señala la presencia del ángel del Señor. En la Anunciación, en el Nacimientos, en la huida a Egipto, en la noche de Getsemaní, el ángel del Señor comunica, ayuda, conforta… Al hilo del tiempo de Adviento cabe percibir mociones consoladoras, efecto de la presencia del ángel del Señor, de la misma acción divina.

Es muy importante poder datar, en la propia biografía, los momentos en los que se ha podido sentir el paso del Señor. Él se deja notar sin que debamos provocarlo. Pero Dios siempre se deja percibir por alguna señal autentificadora. 

¿Puedes recordar en tu historia algún momento luminoso, en el que hayas percibido la gracia de Dios?