IV Martes de Cuaresma

XII Estación, Jesús muere en la Cruz
XII Estación, Jesús muere en la Cruz

«¿Quieres quedar sano?». El enfermo le contestó: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado». Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y echa a andar». Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar. (Jn 5, 6-9)

Jesús en la piscina de Betesda, junto al templo en honor del dios Esculapio, invocado como el dios de la medicina, cura al paralítico, y con ello demuestra quién es en verdad el que da la salud.

En tiempos de Moisés, Dios le mandó que levantara un estandarte con una serpiente, y los que lo miraban quedaban curados de las mordeduras de la serpiente.

Jesús, antes de morir, invocó la figura de la serpiente del desierto, y anunció que atraería a todos hacia sí.

PENSAMIENTO

La verdadera salud acontece cuando uno renace, gracias a la misericordia, se pone en pie, y camina detrás de Jesús.

PROPUESTA

Si te aquejan dolencias del alma, mira al Señor. “Por la fe en su nombre, este, que veis aquí y que conocéis, ha recobrado el vigor por medio de su nombre; la fe que viene por medio de él le ha restituido completamente la salud, a la vista de todos vosotros” (Act 3, 16).

CUESTIÓN 

En momentos recios, ¿en quién pones la esperanza?