IV Lunes de Cuaresma

“Regocijaos, alegraos por siempre por lo que voy a crear” (Is 65, 17).

Ayer la liturgia aliviaba el color morado, como señal de haber atravesado la mitad del tiempo cuaresmal, porque la cuarentena no avanza solo hacia la Pasión de Cristo, sino hacia la Pascua, el triunfo definitivo del Señor.

El Evangelio de este día nos recuerda una de las escenas más festivas de la vida de Jesús: “Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino” (Jn 4, 46), con esta alusión, el autor sagrado indica el sentido del Evangelio, la celebración de la Alianza Nueva.

PENSAMIENTO

La Cuaresma la debemos vivir desde la luz pascual.

PROPUESTA

Ilumina tu existencia desde la fe en Jesucristo, muerto y resucitado.

CUESTIÓN 

¿Qué domina más en ti, la contemplación de los padecimientos de Cristo o la fe en su muerte y resurrección?