III Viernes de Cuaresma

VIII Estación, Jesús se dirige a las mujeres de Jerusalén
VIII Estación, Jesús se dirige a las mujeres de Jerusalén

«Asiria no nos salvará, no volveremos a montar a caballo, y no llamaremos ya “nuestro Dios” a la obra de nuestras manos. En ti el huérfano encuentra compasión». (Os 14, 4)

Quizá hay que llegar al agotamiento, por el esfuerzo en conseguir a base de brazos el objetivo; a la saciedad, en el consumo de los bienes; al límite, por el intento de valernos por nosotros mismos para comprender lo que dan de sí las cosas, e incluso las relaciones humanas.

PENSAMIENTO

“Es inútil que madruguéis, que veléis hasta muy tarde, Dios da el pan a su amigos mientras duermen” (Sal 126, 2).

PROPUESTA

Actúa como si todo dependiera de ti, sabiendo que todo depende de Dios.

CUESTIÓN 

¿Te sientes agotado, escéptico, desengañado, por no conseguir tus objetivos? ¿O te sientes confiado, con la sabiduría de haber puesto tu quehacer en las manos de Dios?