Octavario antes de Navidad

PERSONAJE BÍBLICO: SAN JOSÉ

IMAGEN: SAN JOSÉ

Bartolomé Murillo nos adentra en el espacio doméstico de la Sagrada Familia. En el cuadro se puede observar, por su altura y corpulencia, el protagonismo de san José; así se unen la alusión a lo más humano, y también la referencia a la naturaleza con la presencia de la manzana y de la rueca en las manos de María y el pajarillo en la mano del Niño Jesús, ante la atenta mirada del perrito.

PERSONAJE: SAN JOSÉ

Hoy es 19 de diciembre, y hay quienes recuerdan este día la fiesta del patriarca, el 19 de marzo. Los evangelios destacan de la figura del esposo de María la bondad, la humildad, la honradez, la laboriosidad, la discreción, la fe y la confianza que demuestra en su trato con su esposa en los momentos más difíciles. “José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados»” (Mt 1, 19-21).

CONSIDERACIÓN

Siempre me impresiona reflexionar sobre las circunstancias íntimas que vivieron María y José antes del nacimiento de Jesús. Los Evangelios no nos cuentan que la Nazarena dijera algo a su esposo, ni que José preguntara nada a María. Este silencio extraño, según nuestra apreciación es sin embargo muy elocuente, porque gracias a esta actitud se demuestra el abandono de María y de José a la Providencia en medio del misterio.

Ante esta escena suelo afirmar que gracias al silencio nació quien es la Palabra. ¡Cuántas veces, por una imprudencia verbal se aborta una esperanza! Una insinuación, una palabra con doble sentido o una sospecha pueden llegar a matar la posibilidad más noble de la vida.

San José sobresale como hombre justo, o sea confiado, según comenta el papa Francisco, y a quien reacciona así se le compara con el árbol plantado junto a la corriente, que no teme la sequía y da fruto sazonado y abundante.

PROPUESTA

¿Eres prudente en tus afirmaciones sobre los demás?