II Martes de Adviento

TEXTO BÍBLICO

«Consolad, consolad a mi pueblo -dice vuestro Dios-; hablad al corazón de Jerusalén, gritadle que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble paga por sus pecados» (Is 40, 1-2).

TEXTO PATRÍSTICO

“Precisamente el hombre, que, revestido de su mortalidad, lleva consigo el testimonio de su pecado y el testimonio de que resistes a los soberbios. Con todo, quiere alabarte el hombre, pequeña parte de tu creación. Tú mismo le estimulas a ello, haciendo que se deleite en alabarte, porque nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que repose en ti” (San Agustín).

TEXTO PONTIFICIO

 “La Iglesia tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio, que por su medio debe alcanzar la mente y el corazón de toda persona. Su lenguaje y sus gestos deben transmitir misericordia para penetrar en el corazón de las personas y motivarlas a reencontrar el camino de vuelta al Padre (Francisco, Misericordiae Vultus 12).

TEXTO LITÚRGICO

“Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz os dejo, mi paz os doy", no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad” (Misal Romano, Rito de Comunión).

CONSIDERACIÓN

Hoy no se escuchan los grandes discursos, se necesita el lenguaje que llegue al corazón y transmita esperanza, ánimo, acogida, acompañamiento, sin manipular la verdad ni enmascarar el afán proselitista y dominador. La Palabra de Dios nos conduce por caminos de libertad hacia la plenitud del ser.

PROPUESTA

 ¿Tienes paz en tu interior? ¿Te dejas perdonar?