Coro de ángeles

CORO DE ÁNGELES

LA PALABRA

“Ángeles del Señor, alabad al Señor” (Sal 148, 2). “De pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace» (Lc 2, 13-14).

LA IGLESIA 

“Durante este tiempo, la Iglesia, como madre amantísima y celosísima de nuestra salvación, nos enseña, a través de himnos, cánticos y otras palabras del Espíritu Santo y de diversos ritos, a recibir convenientemente y con un corazón agradecido este beneficio tan grande, a enriquecernos con su fruto y a preparar nuestra alma para la venida de nuestro Señor Jesucristo con tanta solicitud como si hubiera él de venir nuevamente al mundo” (San Carlos Borromeo, sobre el tiempo del Adviento).

Cantad al Señor un cántico nuevo
Cantad al Señor un cántico nuevo

TESTIMONIO

Un testimonio vivo de lo que significa el arte en la música nos lo ofrece el papa Benedicto XVI: “Vuelve a mi mente un concierto de piezas musicales de Johann Sebastian Bach, en Munich, dirigido por Leonard Bernstein. Al concluir el último fragmento, en una de las Cantatas, sentí, no por razonamiento, sino en lo más profundo del corazón, que lo que había escuchado me había transmitido verdad, verdad del sumo compositor, y me impulsaba a dar gracias a Dios. Junto a mí estaba el obispo luterano de Munich y espontáneamente le dije: «Escuchando esto se comprende: es verdad; es verdadera la fe tan fuerte, y la belleza que expresa irresistiblemente la presencia de la verdad de Dios» (Audiencia, miércoles 31 de agosto de 2011).

REFLEXIÓN

Para decir del Misterio del Nacimiento de Jesús, de Dios hecho hombre, se ha apelado en muchas ocasiones al lenguaje poético, artístico o figurado, porque si se intenta explicar con nuestras categorías lo que nos excede, cabe caer en lo más prosaico.

Sin merma del acontecimiento histórico, es momento de sublimar la realidad con la referencia a los cantos celestes, a la sinfonía invisible de los seres creados por Dios como manifestación de su gloria.

Cuando en la tierra se quiere aventurar el cielo, se apela a la belleza, a la armonía, a los cánones de la perfección y del orden. El lenguaje del arte y de la música no es abstracción de la realidad; por el contrario, es la posibilidad de anticipar la mayor realidad. 

San Juan de la Cruz habla de “música callada”, la que se oye en el corazón. En Navidad es momento de escuchar la melodía de la paz, del bien, de la convivencia, del perdón, del corazón de los niños, a la vez que los arpegios del llanto más dramático, pero redimido.