II Miércoles de Adviento

MONICIÓN

A poco que uno conozca las especies vegetales que pueblan el bosque, descubre la variedad de árboles y la armonía que ofrecen con su policromía, flora y fronda. Donde habito puedo contemplar el requejo, la sabina, el enebro, el pino, la encina, el roble, el marojo, el nogal, el abeto, el cedro, la tuya, el aligustre…

 ¡Cómo acompaña la contemplación de la naturaleza! No solo por su variedad y vegetación, sino por la certeza de que todo existe en razón de un proyecto de amor, de Aquel que hizo todo hermoso y bueno.

Al acercarnos a la Navidad, los belenistas suele tomar de la naturaleza el musgo, la arena, el boj… para representar el paisaje bucólico del lugar donde nació Jesús, Palabra hecha carne, por Quien y para Quien se hizo todo.

TEXTO BÍBLICO 

“¿A quién podéis compararme, que me asemeje?”, dice el Santo. Alzad los ojos a lo alto y mirad: ¿quién creó aquello? El que cuenta y despliega su ejército y a cada uno lo llama por su nombre; tan grande es su poder, tan robusta su fuerza, que no falta ninguno”.

TEXTO MÍSTICO

“He entrado en mi jardín, | hermana mía, esposa; | he recogido mi mirra y mi bálsamo, | he comido mi néctar con mi miel, | he bebido mi vino con mi leche. ¡Comed, amigos, bebed, | embriagaos de amores!”  (Cat 5, 1)

TEXTO PONTIFICIO

“El derroche de la creación comienza donde no reconocemos ya ninguna instancia por encima de nosotros, sino que sólo nos vemos a nosotros mismos” (Francisco LS 6).

EL BÁLSAMO – BEDELIO

“En Edén nacía un río que regaba el jardín, y allí se dividía en cuatro brazos: el primero se llama Pisón; rodea toda la tierra de Javilá, donde hay oro. El oro de este país es bueno; allí hay también bedelio y lapislázuli” (Gn 2, 10-12).

En la Edad Media, eran famosas las farmacias de los monjes, quienes extraían de las plantas las sustancias curativas. El bálsamo y el bedelio eran componentes de ungüentos medicinales. Jesús es bálsamo que cura como samaritano y buen pastor.

¿Sientes en ti el aceite de la misericordia que cura?