A la Inmaculada Concepción

No me duele reconocerte diferente.

No me extraña que Dios te colmara de hermosura.

No imagino que pudieras ser de otra manera,

Tú, que fuiste escogida como entrañas divinas.

¿Por qué tendremos que pensar por nuestra cuenta?

¿Por qué no imaginarte en la mente del Creador?

Si el que hizo todo, todo lo hizo bello,

¿Por qué dudar de que a ti te hiciera sin pecado?

Parece que no es lógico si no eres como nosotros.

Parece que es extraño tu ser inmaculado.

Como si de nuestra esencia fuera no serlo,

Como si no pudiera Dios hacerte colmada de hermosura.