I Miércoles de Adviento

INTRODUCCIÓN

La mirada en silencio a la naturaleza extasía y deja sentir la presencia del que lo habita todo, lo penetra todo, lo invade todo. Quien se atreve a adentrarse en la espesura de los bosques advierte el abrazo sobrecogedor que le penetra el alma.

Es tiempo de abismarse, de recibir el anuncio que nos ofrece de manera permanente la creación buena y bella, y descubrir que la bondad permanece entre nosotros, al contemplar el comportamiento armónico de las distintas especies. ¡Cómo ayuda a comprender la comunión en la diversidad la policromía del bosque en otoño!

El bosque es hospitalario, siempre es posible encontrar alivio al hambre y a la sed cuando se conocen las especies comestibles.

TEXTO BÍBLICO

Aquel día, el Señor de los ejércitos preparará para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera; manjares enjundiosos, vinos generosos (Is 25, 6).

TEXTO MÍSTICO

 “En la interior bodega/ De mi Amado bebí, y cuando salía/ Por toda aquesta vega,/ Ya cosa no sabía,/ Y el ganado perdí que antes seguía” (San Juan de la Cruz, Cántico Espiritual 26).

    TEXTO PONTIFICIO

“… sabemos que se desperdicia aproximadamente un tercio de los alimentos que se producen, y « el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre » (Francisco LS 50).

                       LA ENCINA

El Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré.  Abrahán alzó la vista y vio tres hombres frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda, se postró en tierra y dijo: «Señor mío, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un bocado de pan para que recobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a la casa de vuestro siervo». Contestaron: «Bien, haz lo que dices». Abrahán corrió enseguida a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase de inmediato. Tomó también cuajada, leche y el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba bajo el árbol, ellos comían. (Gn 18, 1-8). 

¿Ejerces la hospitalidad?