I Martes de Adviento

INTRODUCCIÓN

Entre las imágenes proféticas, que aluden a los tiempos mesiánicos se presenta el árbol genealógico, el tronco de Jesé, del que desciende la casa de David, y de esta casa nacerá el Mesías.

La presencia del árbol atraviesa la Biblia, desde el que plantó el Creador en el Paraíso, al árbol de la Cruz. Los místicos, que ven la realidad con los ojos de Dios y la escuchan con el oído del corazón, cuando tocan la madera sienten la vibración de la Historia de Salvación, llevada a término sobre el árbol levantado en el Calvario.

TEXTO BÍBLICO

“Aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago” (Is 11, 1).

TEXTOS MÍSTICO 

“Debajo del manzano/ Allí conmigo fuiste desposada,/ Allí te di la mano,/Y fuiste reparada/ Donde tu madre fuera violada” (San Juan de la Cruz, Cántico Espiritual 23).

TEXTO PONTIFICIO

Hay un secreto sutil en cada uno de los movimientos y sonidos de este mundo. Los iniciados llegan a captar lo que dicen el viento que sopla, los árboles que se doblan, el agua que corre, las moscas que zumban, las puertas que crujen, el canto de los pájaros, el sonido de las cuerdas o las flautas, el suspiro de los enfermos, el gemido de los afligidos… » (Eva De Vitray-Meyerovitch [ed.], Anthologie du soufisme, Paris 1978, 200). (Citado por Francisco en LS 233).

EL ALMENDRO

“Harás también un candelabro de oro puro. Un brazo tendrá tres copas, como flores de almendro, con cáliz y corola; también el otro tendrá tres copas, como flores de almendro, con cáliz y corola; y así los seis brazos que arrancan del candelabro. El candelabro tendrá cuatro copas, como flores de almendro, con cáliz y corola” (Ex 25, 31-34).

“En los frescos del pasado, se representaba al Señor de la gloria dentro de una almendra, a fin de recordar que es preciso ir más allá de la cáscara para captar el núcleo permanente de la realidad: que lo que aparece no es toda la realidad; que el áspero dolor esconde la alegría. Mi nombre significa vigilancia. ¿Por qué no aprendes tú a vigilar para convertirte en profeta?” (Pier Jordano Cabra, El lenguaje de las plantas y las flores en la Biblia, ST, 63) 

¿Te atreves a pregustar la dulzura que se encierra en la prueba?