Don de Ciencia

SEÑAL DEL DON

Los labios del sabio destilan ciencia; la mente del necio, ignorancia” (Pro 15, 7).

LA CIENCIA VERDADERA

“Señor, Dios nuestro, que admirable es tu nombre en toda la tierra” (Sal 8, 1). Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,  ensalzadlo con himnos por los siglos” (Dn 3, 53).

RECONOCIMIENTO

Me he fatigado, oh Dios; estoy fatigado y rendido. Soy animal más que hombre, no tengo inteligencia humana; no he aprendido sabiduría, ni conozco la ciencia santa. ¿Quién subió al cielo y después bajó? ¿Quién encerró el viento en sus puños? ¿Quién recogió el mar en el manto? ¿Quién fijó los confines de la tierra? ¿Cuál es su nombre y el de su hijo,  si es que lo sabes?” (Pro 30, 1-4).

BENDECIDOS 

Al hombre que le agrada le concede sabiduría, ciencia y alegría” (Ecl 2, 26).

FRUTOS DEL DON

Él me concedió la verdadera ciencia de los seres, para conocer la estructura del cosmos y las propiedades de los elementos” (Sb 7, 17).

ACCIÓN DE GRACIAS

Doy gracias a mi Dios continuamente por vosotros, por la gracia de Dios que se os ha dado en Cristo Jesús; pues en él habéis sido enriquecidos en todo: en toda palabra y en toda ciencia” (1Cor 1, 4).

CONSIDERACIÓN

Por el don de Ciencia se reconoce al Autor de todo lo que existe y se bendice la obra de sus manos.

El don de Ciencia se derrama sobre los pequeños, los humildes, los que se dejan guiar por el Espíritu y no se engríen en su saber. 

La verdadera Ciencia concede conocimiento propio de saberse criatura, y no hincha ni es pretenciosa, por el contrario, quien es enriquecido con el don del Espíritu siempre sabe distinguir entre el hacha y el que la blande, entre la vasija y el alfarero.