Asombro

Si te parece que hoy amanece igual que ayer, a pesar de ser Navidad, sin embargo por este día sabemos que el alba es figura de la Luz del cielo, del Sol que nace de lo alto, Jesucristo.

Si al mirar a tu entorno compruebas que todo sigue igual que ayer, sin embargo, por este día hemos conocido que todo obedece a una Providencia divina, y cada momento revela una Historia de Salvación.

Si te encuentras por diversas causas con la experiencia de soledad, te puedo asegurar, aunque no lo sientas, que Dios se ha hecho Emmanuel, y nos acompaña durante toda la travesía de la existencia. 

Si al mirar los rostros de los que te rodean no percibes diferencia alguna del semblante que mostraban ayer, sin embargo en cada uno de ellos se esconde, y se revela a la vez, el rostro de quien se ha hecho uno de nosotros, el Hijo de Dios, nacido de Santa María.

Si vives en un lugar pequeño, despoblado, entre personas mayores, en medio de la naturaleza, en una de las aldeas rurales, te aseguro que puedes gustar los sabores del belén viviente, las circunstancias más reales que envolvieron el nacimiento de Jesús.

Si vives en una gran ciudad, estate atento, porque los que buscan a Dios pueden preguntarte si sabes dónde ha nacido. Y les podrás responder que en los más íntimo de cada corazón.

Si escuchas las noticias, y sientes tristeza, porque a pesar de ser Navidad, continúa la violencia, la guerra, el sufrimiento de tantas personas, con sobrecogimiento me atrevo a decirte que por el Misterio de la Navidad nada se pierde, ningún dolor es vano. El Hijo de María viene a transformar la cruz en luz.

Desde hoy, aunque te parezca que todo sigue igual, todo es distinto, porque la tierra participa del cielo, y la humanidad entera queda transformada por el nacimiento del Hijo de Dios hecho hombre.