Ventana de Adviento 26

MENSAJERO

Estos días se colapsan los teléfonos, se saturan las wifi, se llenan los buzones de voz, y todas las medidas y capacidades de las cuentas electrónicas. Somos muchos los que deseamos expresar deseos de felicidad con motivo de las fiestas cristianas del nacimiento de Jesús.

Quizá se está imponiendo la expresión  “Felices Fiestas”, por creer que así es más inclusivo el deseo, y no se hieren sensibilidades. Sin embargo, sin que suponga violencia alguna para nadie, el mensaje más liberador, humano, feliz, bueno, entrañable, familiar y cálido entre cristianos es: “¡Feliz Navidad!”

Gracias a los misterios del nacimiento de Jesús en Belén, todos los humanos hemos sido liberados del destino mortal y hechos ciudadanos del cielo, herederos del reino de Dios, de la paz, de la armonía y la concordia que nos trae el Salvador del mundo.

“¡Qué hermosos son los pies del mensajero que anuncia la paz!” Y qué feliz el mensaje que puede proclamar, al menos como profecía, el destino de la humanidad, por haberla asumido el Hijo de Dios.

Ya no me reprimo, y te deseo: “¡Feliz Navidad!”