mié

07

dic

2016

Ventana de Adviento 10

EL DESCANSO

Nuestra sociedad se caracteriza por la prisa, el activismo, la productividad, el afán de novedad, por el deseo de nuevas noticias y de últimos productos. Lo efímero, el consumismo, lo desechable, el deseo de la sensación inmediata se imponen, y se sufre ansiedad, estrés, agotamiento, fatiga, desencanto, escepticismo, desesperanza…

Jesús sale hoy a nuestro encuentro y nos invita al sosiego, al descanso. Nos ofrece alivio en nuestra fatiga, agua para nuestra sed; cobijo y sombra o luz y calor en los momentos de intemperie. Él asume nuestra necesidad y se convierte en respuesta ante nuestras indigencias.

El Adviento es tiempo de espera confiada; de andadura orientada; de pasos ciertos; de alegría contenida; de esperanza fundada; de deseos positivos; de acogida de las promesas.

 

Date un pequeño respiro, como invita San Anselmo: “¡Ea, hombrecillo!, deja por un momento tus ocupaciones habituales, y entra dentro de ti. Arroja tus preocupaciones…” Jesús nos dice: “Venid a mí los que estáis cansado y agobiados, que yo os aliviaré, y encontraréis vuestro descanso”.