sáb

05

mar

2016

III Sábado de Cuaresma

AÑO DE LA MISERICORDIA

“Y como, desde antiguo, la condición humana esperaba ser sanada de sus heridas y purificada de sus pecados, el que era Unigénito Hijo de Dios quiso hacerse también hijo de hombre, para que no le faltara ni la realidad de la naturaleza humana, ni la plenitud de la naturaleza divina. Nuestro es lo que por tres días yació exánime en el sepulcro, y al tercer día resucitó…” (San León Magno)

III SÁBADO DE CUARESMA

 

Texto bíblico: “Vamos a volver al Señor: Él, que nos despedazó, nos sanará; él, que nos hirió, nos vendará. En dos días nos sanará; al tercero nos resucitará; y viviremos delante de Él. Esforcémonos por conocer al Señor” (Os 6, 1-2).

El papa Francisco comprende la acción pastoral de la Iglesia como expresión samaritana: “Mientras en el mundo, especialmente en algunos países, reaparecen diversas formas de guerras y enfrentamientos, los cristianos insistimos en nuestra propuesta de reconocer al otro, de sanar las heridas, de construir  puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos «mutuamente a llevar las cargas» (Ga 6,2).” (EG 67)

            Pensamiento: Es una paradoja la expresión de que las heridas curan, pero es verdad. Las heridas de Cristo nos han curado, y nuestras heridas son fuente de misericordia cuando se iluminan con las llagas del Señor.

Oración: “Sáname, Señor, porque he pecado contra ti”.

Propuesta

 

¿Te atreves a reconocer que donde están tus heridas está tus dones y tus llamadas?