II Sábado de Cuaresma

AÑO DE LA MISERICORDIA

Por ello clamaba: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan”. Y también: “No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos.” Por ello añadió aún que había venido a buscar la oveja que se había perdido, y que, precisamente, había sido enviado a las ovejas que habían perecido de la casa de Israel. Y, aunque no con tanta claridad, dio a entender lo mismo con la parábola de la dracma perdida: que había venido para recuperar la imagen empañada con la fealdad de los vicios. Y acaba: “Os digo que habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta” (San Máximo el Confesor).

II Sábado de Cuaresma: El Buen Padre

El icono representa a Santa María Magdalena, exponente máximo del perdón que Jesús concede a una pecadora, y que la hace símbolo del amor más íntimo.

 

Texto bíblico: En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús todos los publicanos y los pecadores, a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: -«Ése acoge a los pecadores y come con ellos» (Lc 15,1). 

El papa Francisco se refiere a esta parábola cuando comenta: “Conocemos estas parábolas; tres en particular: la de la oveja perdida y de la moneda extraviada, y la del padre y los dos hijos (cfr Lc 15,1-32). En estas parábolas, Dios es presentado siempre lleno de alegría, sobre todo cuando perdona. En ellas encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe, porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón (MV 9).

Pensamiento: La misericordia no solo llega a manifestarse con el perdón, sino sobre todo introduce a la intimidad de Dios.

ORACIÓN

 “Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; él rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de ternura” (Sal 102).

Propuesta

 

Tú eres perdonado, pero lo eres porque eres amado; déjate perdonar y amar.