I Miércoles de Cuaresma

Año de la Misericordia

“Recorramos todas las generaciones y aprenderemos cómo el Señor, de generación en generación, concedió un tiempo de penitencia a los que deseaban convertirse a él. Jonás anunció a los ninivitas la destrucción de su ciudad, y ellos, arrepentidos de sus pecados, pidieron perdón a Dios y, a fuerza de súplicas, alcanzaron la indulgencia, a pesar de no ser del pueblo elegido” (San Clemente Romano).

I Miércoles de Cuaresma: Revestidos de misericordia

La imagen del capitel gótico, que se conserva en el museo arqueológico de Nazaret, muestra a la mujer que toca el manto del Señor y se cura. El manto es símbolo de conversión en el caso del rey de Nínive.

 

Texto bíblico: “Y vio Dios sus obras, su conversión de la mala vida; se compadeció y se arrepintió Dios de la catástrofe con que habla amenazado a Nínive, y no la ejecutó.”

El papa Francisco cita en la Carta Cuaresmal el texto de la Bula: “La Misericordia, entonces, «expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer».” (MV 21).

Pensamiento: La misericordia es el gesto de Creador de revestir nuestra pobre naturaleza de la dignidad personal sagrada. La que recibimos por haberse hecho hombre el Hijo de Dios.

Oración: “Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré su fidelidad por todas las edades”.

Propuesta

 

Despójate del manto viejo, acércate al Señor, y déjate revestir de su misericordia, la que te da conciencia de novedad de vida.