I Martes de Cuaresma

Año de la Misericordia

“Tú que ayunas, piensa que tu campo queda en ayunas si ayuna tu misericordia; lo que siembras en misericordia, eso mismo rebosará en tu granero. Para que no pierdas a fuerza de guardar, recoge a fuerza de repartir; al dar al pobre te haces limosna a ti mismo: porque lo que dejes de dar a otro, no lo tendrás tampoco para ti” (San Pedro Crisólogo).

I Martes de Cuaresma: Desmedida

He tomado la imagen de un puesto comercial en una de las calles de Jerusalén, en la que se muestra la oferta de los cominos en una bella presentación piramidal, símbolo de abundancia y de generosidad, como se nos pide respecto al perdón.

 

Texto bíblico: Padre, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido.

El papa Francisco nos llama al perdón: Dios no se cansa nunca de perdonar, somos nosotros los que nos cansamos de acudir a su misericordia. Aquel que nos invitó a perdonar «setenta veces siete» (Mt 18,22) nos da ejemplo: Él perdona setenta veces siete. Nos vuelve a cargar sobre sus hombros una y otra vez. Nadie podrá quitarnos la dignidad que nos otorga este amor infinito e inquebrantable.

Pensamiento: El perdón es el bálsamo que cura nuestras heridas, y nos capacita para ser samaritanos.

Oración: Misericordia, Señor, misericordia, que mi alma se refugia en ti” (Sal 56)

Propuesta

 

 

¿Tienes alguna relación enquistada? ¿Conservas en tu interior el resentimiento por alguna ofensa que te hayan podido hacer? ¿Por qué no te atreves a perdonar?