dom
13
may
2012
VI Domingo de Pascua
Act 10, 25-26. 34-35. 44-48; Sal 97, 1; 1 Jn 4, 7-10; Jn 15, 9-17
Texto bíblico
“Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.”
Contexto
“Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea.”
“Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como victima de propiciación por nuestros pecados.”
dom
06
may
2012
V Domingo de Pascua
Act 9, 26-31; Sal 21; 1 Jn 3, 18-24; Jn 15, 1-8
Texto evangélico
Lo mismo que el sarmiento, si no permanece en la vid no puede dar fruto, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada.
Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como al sarmiento, y se seca.
Contexto
Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.
dom
29
abr
2012
IV Domingo de Pascua
Act 4, 8-12; Sal 117; 1 Jn 3, 1-2; JN 10, 11-18)
Texto evangélico
-Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye. Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre, yo doy mi vida por las ovejas.
Contexto
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!
… quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta éste sano ante vosotros.
dom
22
abr
2012
III Domingo de Pascua
Act 3, 13-15. 17-19; Sal 4; 1 Jn 2, 1-5; Lc 24, 35-48)
Texto evangélico
-«Paz a vosotros.»
Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo:
-«¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.»
Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
-«¿Tenéis ahí algo que comer?»
Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo:
-«Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.»
Contexto:
“Dios cumplió de esta manera lo que había dicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer.”
dom
15
abr
2012
II Domingo de Pascua
Domingo “in albis”. De la Divina Misericordia
Act 4, 32-35; Sal 117; I Juan 5, 1-6; Jn 20, 19-31
Texto evangélico
“A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
-«Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás:
-«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás:
-«¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo:
-«¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»
Contexto
Observamos en las lecturas de hoy una coincidencia, que se refiere al hecho de creer, y a las consecuencias que se derivan de dar fe a los acontecimientos pascuales.
“Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios.” (I Jn 5,1)
“En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía.” (Act 4, 42)
sáb
07
abr
2012
Sábado Santo, la actitud receptiva
Vivimos en una sociedad en la que prima el activismo, y se valora a las personas por lo que hacen o pueden hacer. Se ha llegado a excluir del trabajo a los que pasan de cierta edad porque pueden ser menos rentables, y así se ha llegado a producir una atrofia social.
Desde una perspectiva espiritual, arrastramos una cultura moralista. Nos valoramos personalmente por lo que hacemos o dejamos de hacer, en vez de partir del hecho sobrecogedor de lo que somos por voluntad de Aquel que nos ha creado a su imagen y semejanza.
Deseo ahondar en la realidad que soporta nuestra identidad para poder crecer sobre el sólido cimiento del ser que somos.
Si rastreamos los momentos más importantes de la Historia de Salvación, sorprende comprobar que, en el momento de la creación, el relato bíblico, a la hora de describir el origen de la humanidad, hombre y mujer, aluda explícitamente al vacío del costado de Adán, del que el Creador hace a la mujer, madre de los vivientes, sujeto fecundo, por albergar en su seno la semilla de la vida.
Monasterio de Buenafuente